La foto que ilustra este mini post es de las cosas que más congoja y curiosidad me provocan. El Universo y todo lo que contiene es para mí uno de los mejores placeres para la vista y para la mente, ya que por mucho que no queramos admitirlo jamás podremos comprobar in situ nada de lo que vemos en fotografías tan bonitas como esta.
Contemplar el cielo estrellado aquí en los campos de Extremadura, ver fotografías de la superficie de la Luna a altísima resolución, o imágenes de los planetas del Sistema Solar solo consiguen recordarme que de verdad somos algo insignificante, pasajero y poco o nada trascendente.
Nos centramos tanto en las cosas del día a día que a veces dejamos de observar algo que jamás podremos abarcar ni entender al cien por cien.

La foto que ilustra este mini post es de las cosas que más congoja y curiosidad me provocan. El Universo y todo lo que contiene es para mí uno de los mejores placeres para la vista y para la mente, ya que por mucho que no queramos admitirlo jamás podremos comprobar in situ nada de lo que vemos en fotografías tan bonitas como esta.

Contemplar el cielo estrellado aquí en los campos de Extremadura, ver fotografías de la superficie de la Luna a altísima resolución, o imágenes de los planetas del Sistema Solar solo consiguen recordarme que de verdad somos algo insignificante, pasajero y poco o nada trascendente.

Nos centramos tanto en las cosas del día a día que a veces dejamos de observar algo que jamás podremos abarcar ni entender al cien por cien.